Tostadas en un delgado lecho de arroz con leche, sublime postre de la comida en Batzarki, al lado de la Casa de Juntas de Abellaneda y el Museo de las Encartaciones. Digno paréntesis después de la visita a Torre Loizaga y su colección de coches antiguos. 6 pabellones con auténticas piezas de museo, donde el plato fuerte son los Rolls Royce de varias épocas, aunque personalmente me quedaría con el Peugeot biplaza de 1903 y sus deslumbrantes (!) cuatro faros.
Conocer la historia de las Encartaciones es algo que probablemente nos falta a todos, pero la visita al museo y las explicaciones de la guía fueron un colofón perfecto. Los varios pisos detallan en cada uno las diferentes épocas en la comarca, con una presentación muy didáctica y muy bien organizada.
Empezamos la excursión temiendo que el calor quemaría los buenos ánimos, pero resultó un día muy agradable y muy completo. ¡ Gracias Fidel !.
Viaje a Tanzania: El Serengueti y más allá)
La cuna de la humanidad está en la garganta de Oldovai, en Tanzania. O al menos allí se encontraron los primeros restos del “Homo habilis”, la primera especie del género humano (Homo), que convivió con otras especies cercanas como el Paranthropus boisei, un hominino bípedo desaparecido hoy en día.
La idea de visitar esa zona me ha resultado siempre interesante para tener una sensación de cómo pudo nacer la humanidad en la sabana del cercano Serengueti.
La oportunidad apareció por un hueco en un viaje organizado de una agencia algorteña (aunque ya ha trasladado su sede a Bilbao) que nos ofreció esas plazas a mi mujer y a mi, pero solo a 5 días de la salida del viaje. Esto da poco tiempo para pensar, lo que es bueno para no rumiar y decidirse rápido.
Paso pues a resumir el viaje y algunas impresiones.
Recorrido por Tanzania
El recorrido completo se puede ver en este mapa. El viaje Bilbao-Amsterdam-Kilimanjaro lleva todo un día y llegamos muy tarde, solo da tiempo a dormir y salir al día siguiente en un pequeño avión de hélice, hacia el Serengueti, un parque nacional de mas de 14.000 km2, donde la pista (no llega a ser un aeropuerto) es de tierra. A partir de aquí nos movíamos en coches todo terreno, con conductores y guías en español locales.
El avión en que llegamos al parque de Serengueti
Nos alojábamos en complejos de cabañas o tiendas con una zona central de servicios, de y a la que se debíamos trasladar con la compañía de un masai, que velaba por nuestra seguridad, en especial de noche. Los masai son un pueblo que habita el norte de Tanzania y sur de Kenia. Altos y orgullosos, visten túnicas rojas y siempre llevan (los hombres) una lanza o un palo, y se dedican tradicionalmente al pastoreo. La foto muestra uno de ellos esperando junto a los coches para recorrer la sabana. La mañana era fría, como puede verse.
El masai de vigilancia y los todo terreno del viaje
La impresión de la sabana es muy fuerte. los árboles estás dispersos en una llanura de hierba. Todo estaba verde, pues a finales de mayo acaba de terminar la estación de las lluvias y comienza la primavera. En el verano el paisaje es mucho más desértico y el agua escasa. La foto de comienzo muestra un impresionante amanecer en el Serengueti. Allí nacimos como especie. Mi idea es que la progresiva desaparición de los árboles obligó a los pre-humanos a bajar y andar entre la hierba alta, para lo que acabaron siendo bípedos en contraste con los actuales simios que siguen siendo arborícolas.
Los animales también tienen una actividad continua y muestran movimientos tranquilos y elegantes, al menos cuando no están cazando una presa. La sensación de vida es intensa y vigorizante. Animales no tan plácidos eran las hienas y los buitres carroñeros.
La mayor impresión, con todo, es la de la “Gran Migración” que incluye más de dos millones de Ñus y cebras y que recorre el norte de Tanzania y sur de Kenia en círculo a lo largo del año. Los coches se podían acercar hasta quedar dentro de rebaños que cubrían la llanura hasta el horizonte, y los mugidos de los Ñus, así como pequeñas carreras y peleas entre machos, se oían todo alrededor.
Pero el espectáculo es aún más impresionante desde un globo, cosa que probamos también. La sensación de vida se suma entonces a la placidez del vuelo.
La siguiente etapa fue la caldera del Ngorongoro, una explanada de 20 km, a unos 1600 m de altura y rodeada por el borde volcánico de unos 2.200-2.300 metros, en la que hay un gran lago con aves exóticas y algún rinoceronte, que solamente llegamos a ver con prismáticos en la lejanía.
Ngorongoro
Para no alargarnos, paso de puntillas por la última etapa, el parque de Taranguire donde abundan los Baoabs (árboles muy gruesos, aunque no muy altos), y más elefantes, jirafas y búfalos.
Tarangire
En el camino de vuelta visitamos un poblado masai, donde nos hicieron una exhibición de cómo hacer fuego frotando madera, así como de saltos y cantos guerreros, pero donde no creemos que vivieran más que las mujeres, mientras los hombres estaban fuera con el ganado.
La educación en Tanzania parece una actividad muy extendida, como vimos al coincidir con las salidas de los colegios y escuelas, donde los y las alumnas van pulcramente uniformados.
Pero aún conviven prácticas ancestrales, como los ritos de iniciación de los guerreros masai, que incluyen la circuncisión y, antes, el matar un león con su lanza y machete. Ahora los leones están protegidos, lo que también protege a los jóvenes masai. Pero de esto podéis leer más en esta entrada de mi blog:
Europa no tiene soberanía digital porque carece de grandes empresas tecnológicas propias. Las startups más valiosas (Glovo, Spotify) no son gigantes de infraestructura.
La tecnología digital está profundamente ligada al militarismo (origen en guerras como Vietnam) y hoy es un arma geopolítica y económica.
2. La guerra tecnoeconómica: EE.UU. vs. China
EE.UU. actúa como un imperio que coordina a Silicon Valley, Wall Street y el Pentágono para controlar infraestructuras (chips, cables submarinos, centros de datos, nube).
China ofrece alternativas más baratas y de código abierto, pero EE.UU. presiona a países (Malasia, Emiratos, Países Bajos) para que expulsen tecnología china.
Europa queda atrapada: depende de EE.UU. para hardware y software, y a la vez se le exige romper lazos con China, lo que encarece su propia transición digital.
3. Los cuellos de botella europeos
Capital insuficiente: Empresas como Amazon, Google y Microsoft invierten cientos de miles de millones en I+D; el Banco Europeo de Inversiones apenas llega a 70.000 millones.
Efectos de red: Las plataformas estadounidenses dominan el tráfico mundial de internet, impidiendo que surjan competidores europeos.
Propiedad intelectual y estándares: EE.UU. controla patentes y protocolos desde los años 70.
Energía y materias primas: Los centros de datos estadounidenses en Europa consumen recursos y pueden priorizar sus máquinas sobre servicios públicos (hospitales).
Ideología: Europa ha creído que el libre mercado traería democracia, pero la austeridad digital la ha hecho dependiente de soluciones privadas de Silicon Valley.
4. El fracaso de Gaia-X
Proyecto europeo de nube soberana lanzado en 2019.
Grandes empresas (Telefónica, Orange, Thales) terminaron aliándose con Google, Microsoft y Amazon.
Conclusión: Sin inversión pública real y sin voluntad de romper con el modelo de mercado, Gaia-X fue solo un intento de negociar descuentos, no una verdadera infraestructura soberana.
5. Reflexión final
Alternativa: No se trata de competir con EE.UU. en su propio terreno, sino de construir una infraestructura digital pública y común (como el agua o la energía).
La inteligencia artificial debería orientarse a servicios públicos, no a la extracción de datos y la militarización.
Pregunta clave: ¿Qué soberanía queremos? Una que reproduzca el colonialismo digital (Europa explotando al Sur Global) o una que ponga en el centro el bienestar, la democracia y la planificación colectiva.
La magnífica presentación del profesor Miguel de Bustos incidió en que vivimos en un entorno de hiperabundancia informativa donde la verdad y la mentira se entremezclan cada vez más. La desinformación se ha expandido tanto que hoy cuesta distinguir realidad y ficción, creando una situación de incertidumbre. La IA acelera aún más este problema.
La desinformación se percibe ya como un fenómemo creciente que afecta a la verdad, la confianza pública, la democracia, la ciencia y la opinión social. Hoy es cada vez más difícil distinguir entre lo verdadero, lo falso y lo virtual, porque la desinformación ya no es un fenómeno aislado, sino algo extendido en medios, redes sociales, propaganda y contenidos generados por IA.
Y el problema no es solo la cantidad de información falsa, sino la dificultad para diferenciarla de la información real. La IA complica todo porque permite crear textos, imágenes, voces y vídeos cada vez más convincentes.
La desinformación está cada vez más ligada a la manipulación política, el control ideológico, los ataques a la prensa y la presión sobre universidades y medios científicos, especialmente en Estados Unidos en estos momentos. Algo que es también una realidad en otros países.
Frente a esta situación urge una respuesta que no es solo técnica, sino también cultural, educativa y política. Hacen falta más alfabetización digital y pensamiento crítico, verificación de fuentes y educación mediática.
Aún así la dimensión del problema, que se agudiza cada vez más, no deja augurar una solución fácil, desembocando actualmente en una situación de inseguridad informativa.
La charla de Bea Sever fue una oportunidad de reflexionar sobre cómo se vive la sexualidad en la vejez, desmontando prejuicios sociales y ofreciendo una visión más amplia, positiva y realista.
La vejez no es algo negativo en sí; el problema es el valor que la sociedad le da. En las culturas occidentales, las personas mayores suelen perder reconocimiento porque se asocia valor con productividad. Sin embargo, es una etapa más de la vida, donde aún se puede aprender, disfrutar y desarrollarse. Y la sexualidad en la vejez produce mitos. Se cree que las personas mayores no tienen deseo sexual, no se enamoran ni sienten pasión, no deben mostrar afecto. Y esto genera culpa, vergüenza y represión, muchas veces reforzados por la familia o el entorno. Sin embargo la sexualidad continúa toda la vida. No es solo reproducción ni genitalidad y está ligada al placer, a la identidad y al afecto y existe desde el nacimiento hasta la muerte.
Eso sí, la edad conlleva cambios físicos y psicológicos. Una respuesta sexual más lenta, una disminución progresiva de testosterona y un impacto hormonal y emocional con la menopausia. Y entre los factores psicológicos la perdida de rol social en los hombres con la jubilación o la problemática de la identidad ligada al cuidado en las mujeres.
La sexualidad es mucho más amplia que un modelo sexual tradicionalcentrado en erección, penetracióny orgasmo que limita el placer y genera frustración.La sexualidad es algo que concierne atodo el cuerpo y donde participan las emociones.Y además la vejez ofrece nuevas formas de vivir la sexualidad que puede ser más tranquila, más afectiva y tierna, menos centrada en el rendimientoy más enfocada en la calidad que en la cantidad. Se potenciala caricia, el contacto, la comunicaciónyla intimidad.
La relación con el cuerpo cambia, especialmente en mujeres, donde se hace sentir la influencia de estándares irreales de belleza y la dificultad para sentirse deseables. En este punto importa aceptar el cuerpo, reconectar con el placer y explorar lo que gusta sin prejuicios.
En esta fase de la vida la comunicación adquiere una especial importancia. Es clave para expresar deseos, pedir y negociar, compartir experiencias. Y es importante subrayar que no existe una “sexualidad normal”, cada persona tiene la suya.
Puede ocurrir que la vejez conlleve un riesgo de soledad, pérdidas de pareja o de entorno social que nos van a impactar. Ante esto conviene subrayar que nuevas relaciones, aunque no impliquen convivencia, pueden aportar ilusión y bienestar emocional y un sentido vital que quizás se ha perdido.
Y llegados a este punto conviene mencionar que hay situaciones, en las que podremos quizás encontrarnos, donde el contexto social o institucional nos puede privar de intimidad, ya sea en residencias o en convivencia familiar. Necesitamos insistir/reivindicar el respeto a la privacidad que, según situaciones, quizás necesite acompañamiento profesional.
Como idea clave a retener, la sexualidad en la vejez no desaparece, se transforma. Puede ser incluso más rica por la experiencia y la libertad. Una “sexualidad jubilosa” más libre, más consciente y centrada en el disfrute y el afecto.
Como concluyó el ponente de esta conferencia, estamos ante una nueva revolución industrial, con implicaciones de todo tipo. No sabemos dónde nos conducirá pero vemos ya algunas de sus consecuencias. Fue todo un reto explicar qué es la IA, de manera que a continuación adjuntamos un resumen para entenderlo mejor. Y para aquellos que deseen profundizar en la materia Luis Eguidazu sugirió el libro “Mastering ChatGPT-5 de Alec Rowe, o el uso de plataformas como N8N.
1️⃣ ¿Qué es la Inteligencia Artificial?
La IA se define como el conjunto de programas capaces de inferir y tomar decisiones a partir de datos mediante modelos estadísticos.
Dos ideas clave:
🔹 La máquina “razona” reproduciendo patrones, no piensa.
🔹 Se basa en estadística: aprende de datos, no entiende como un humano.
2️⃣ Evolución histórica
🔹 Fase 1: Sistemas basados en reglas
Ejemplos:
Programas de inventario
Programas de contabilidad
Deepblue: programa de ajedrez que jugó contra Kasparov (basado en cálculo exhaustivo)
Limitación: funcionan cuando los procesos se pueden descomponer claramente en reglas, pero fracasan en tareas complejas o intuitivas (como reconocer un coche en una imagen).
Ha sido una ocasión excepcional poder organizar una charla sobre el asilo con Javier Galparsoro, presidente de ZEHAR errefuxiatuekin, organización territorial en el Pais Vasco integrada en la Comisión Española de Ayuda al Refugiado. Juan Luis Ibarra, expresidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, introdujo al ponente recordando la commemoración ese mismo día de la proclamación por la Asamblea General de las Naciones Unidas de la Declaración Universal de los Derechos Humanos en 1948. Derechos inalienables que nos corresponden a todas las personas por el hecho de compartir estrictamente la condición de seres humanos y que Javier Galparsoro ha defendido en su larga carrera de abogado por hacer reconocer que cada persona es sujeto y no objeto de derecho.
Todos los seres humanos han nacido y son libres e iguales en dignidad y derechos, proclama la declaración universal. Sin embargo nos ha tocado la lotería por nacer en este lugar y en este momento de la historia, por pura casualidad, por puro azar inmerecido. Algo en lo que insistirá Javier Galparsoro a lo largo de la charla.
Se nos recuerda que una persona refugiada es una persona que siente temor a ser perseguida por una serie de razones: sociales, de raza, por su orientaciones religiosa o sexual, porque puede ser víctima de violencia de género en muchas partes del mundo, por la guerra y otras causas que no están todavía recogidas, como por ejemplo los refugiados climáticos. Hablamos de unos 45 millones que han conseguido salir y llegar a otro país donde piden protección internacional. Hay además otros 74 millones de desplazados que no pueden abandonar su país, o como mucho atravesar la frontera más próxima y quedar allí atrapados.
En 1951 se firmó en Ginebra un convenio internacional dando un encaje jurídico a estas situaciones. Algo con difícil solución porque el ser humano ha migrado siempre y por muchas barreras que se pongan no dejará de suceder. ¿ Pero estamos dispuestos a aceptar que todos estos millones de personas vengan a nuestros países ?. En realidad los números nos dicen que de todos ellos sólo llegaron a Europa menos de un millón en 2024, de los que España recibió 164.000 solicitudes de protección internacional.
Y no es fácil pedir asilo. Hay que hacerlo fuera del país donde te encuentras y para salir necesitas un documento de viaje que se llama pasaporte. En muchos países solo te lo dan cuando vas a viajar y según las situaciones es muy difícil llegar a tenerlo. Pero además del pasaporte hay que tener algo fundamental que se llama visado. Si estás en un sitio como Gaza ¿ quién te va a dar un pasaporte y un visado ?.
Por qué vienen en pateras y en cayucos ? ¿Por qué se juegan la vida por meterse en esas embarcaciones y pagar a esas mafias que les explotan? No pensamos nunca que es un viaje que puede ser a la muerte como los que atraviesan el desierto de Niger.
Javier Galparsoro nos recuerda como en 2015 apareció muerto un niño sirio en una playa de Turquia. Su foto conmovió al mundo y visualizó el éxodo de miles de personas que huían de la guerra. Alemania decidió acoger a los refugiados sirios e impulsó una distribución entre los países europeos. Sin embargo fue una decisión que se implementó solo parcialmente y las políticas antiinmigración comenzaron a extenderse por Dinamarca, Gran Bretaña, Francia, Polonia, Eslovaquia, Hungría, Italia… La Unión Europea firmó incluso un acuerdo de 6.000 millones de euros con Turquía para que aceptase los refugiados devueltos de Grecia.
El mundo se está muriendo. Los límites de siete de los nueve indicadores fundamentales de la salud del planeta se han traspasado ya. El cambio climático, que ya casi nadie contesta, causa y causará fenómenos imprevisibles en un proceso irreversible en el que parece imposible moderar el uso de combustibles fósiles. Los cambios en la salinidad y la temperatura de los océanos empiezan a tener consecuencias irreparables en la vida marina y en la evolución del clima. El agotamiento de los recursos naturales de la tierra en la era postindustrial y la lucha por su explotación y posesión contribuyen grandemente a la situación actual de vórtice de un cambio de época, con un añadido de inestabilidad geopolítica mundial.
Los límites al modelo de crecimiento que vemos necesitan que, para la viabilidad de la especie humana, se desarrolle a nivel internacional la empatía que ha hecho del hombre el animal que ha podido superar los obstáculos a la supervivencia como ningún otro.
Javier Cortés, el Director de la Agencia Vasca de Cooperación y Solidaridad (Elankidetza) explicó en detalle como las organizaciones internacionales, singularmente la UE y Naciones Unidas, están trabajando para intentar corregir la deriva actual. En el caso de la UE cabe recalcar la importancia del Pacto Verde con un presupuesto de 750.000 millones de euros (aunque los cambios en la cúpula de la UE hacen temer un debilitamiento de su puesta en marcha. Ndlr). Naciones Unidas por su parte continúa con la implementación de los 17 objetivos de desarrollo sostenible (ODS) que constituyen la columna vertebral de la Agenda 2030. Dicho esto, la COP 30 en Belem (la 30 conferencia de la ONU sobre cambio climático) no consiguió que se considere como un objetivo fundamental el fin de la utilización de los combustibles fósiles. Está claro que los intereses económicos en juego son enormes.
Sin embargo constituye un elemento positivo ver como alguna empresas empiezan a tener en cuenta las consecuencias sociales y ambientales de su actividad. Se añade a esto el hecho de que los fondos de inversión y las auditorías cada vez más analizan este factor en sus relaciones con las empresas.