El futuro de Europa

Resumen de la Videoconferencia que Eurgetxo ha celebrado el 15 de abril con tres expertos debatiendo la próxima Conferencia sobre el futuro de Europa

Comienza la videoconferencia con la presentación de los tres ponentes por parte del Vicepresidente de Eurgetxo que va a ejercer de moderador, se establece el orden de intervención de los mismos y se describe el procedimiento a seguir para formular preguntas en la última parte de la conferencia que será dedicada a debatir las ideas expresadas por los conferenciantes.

El orden de intervención será:

  1. Teresa Frontán. Jefa del servicio de Comunicación, Partenariado y Redes de la Representación de la Comunidad Europea en Madrid.

  2. Igor Filibi. Secretario General de Eurobasque (Consejo Vasco del Movimiento Europeo)

  3. Beatriz Iñarritu. Profesora de la Universidad de Deusto y Presidenta de Eurgetxo (Ciudadanos Europeos)

Intervención de Teresa Frontan:

70 años después de la Declaración Schuman y a pesar de que ya existen muchos caminos definidos por la UE para obtener las opiniones de sus ciudadanos, el Consejo, la Comisión y el Parlamento europeos han decidido abrir un debate que implique a la ciudadanía para definir la Europa que queremos. La pandemia ha retrasado sus comienzos pero el 9 de mayo la Conferencia verá oficialmente la luz.

Este debate se puede definir como un ejercicio de escucha y contribución ciudadana para una puesta al día de la Unión. Una plataforma multilingüe con traducción automática en los 24 idiomas de la Unión permitirá la creación de eventos y publicitarlos registrando sus conclusiones.

Los eventos serán de tres tipos:

  • “Eventos” organizados por Asociaciones.

  • Paneles”, en los que participarán personas elegidas de tal manera que se sientan representadas todas las sensibilidades.

  • “Plenarios”, en los que intervendrán: ciudadanos, instituciones de la UE, parlamentarios, etc.

Los resultados de la Conferencia, que se extenderá durante un año, no deberían traspasar las competencias actuales de la UE según la declaración inicial, pero reformas, incluso de los Tratados, parecen necesarias y el Parlamento Europeo estaría a favor. La Conferencia estará sometida a la autoridad de las tres instituciones europeas (Parlamento, Consejo, Comisión) representadas por sus Presidentes y tendrá un Comité Ejecutivo en el que participarán miembros de los Parlamentos Nacionales con estatuto de observadores.

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Metedura de pata de alto nivel

Asombro y profundo desagrado ante la escena del encuentro entre el presidente de Turquía Erdogan y los presidentes del Consejo y de la Comisión, Michel y Von der Leyen, en la que la señora Von der Leyen permanece de pie mientras Michel (el primero) y Erdogan se sientan en las dos únicas sillas disponibles.

De lo visto extraemos dos graves valoraciones:

  • El señor Michel parece alardear públicamente de la preponderancia institucional del Consejo sobre la Comisión, sacando a la superficie la actual deriva de la Unión Europea hacia un sistema intergubernamental que vacía de sustancia el avance comunitario, propiciando, lamentablemente, una mayor división y la debilidad de Europa en el mundo.

  • El Presidente del Consejo Europeo avala con su actitud el machismo del dictador turco, quien recientemente ha decidido que su país abandone el Convenio de Estambul sobre la violencia contra las mujeres.

Como Asociación Europeísta Ciudadana, se nos antoja una escena indigna de la UE que nos avergüenza y enoja a partes iguales.

Junta Directiva de Eurgetxo

 

¿Qué queremos ser de mayores?

Conferencia sobre el futuro de Europa, ¿qué queremos ser de mayores?

Por fin ha sonado la señal de su lanzamiento con una declaración conjunta el 10 de marzo de los presidentes del Consejo, de la Comisión y del Parlamento Europeos. Y ya era hora, porque empezaban a surgir dudas sobre la posibilidad misma de su existencia.

Una hábil presidencia portuguesa en su semestre de presidencia rotatoria del Consejo ha conseguido desatascar un proyecto que estaba en ciernes desde 2019. Pero lo ha hecho en medio de una de las peores, si no la peor, crisis de la Unión desde su nacimiento en 1957. Y se ha pagado un precio, que no es nada simbólico. La conferencia se pondrá en marcha con un entramado de tres co-presidentes (Consejo, Comisión y Parlamento), un comité ejecutivo tripartito, una secretaría por definir, un grupo de observadores de otras instituciones, interlocutores sociales y un plenario que necesita también una mayor definición.

Demasiado aparato quizás para tomar la temperatura de la ciudadanía europea, que podrá expresarse en una plataforma digital multilingüe de la que se extraerán las conclusiones con ayuda de inteligencia artificial. Naturalmente, habrá también actos públicos que permitirán dar la palabra a instituciones de menor rango y a la sociedad civil europea. Pero ¿hay realmente voluntad de cambiar algo por parte de los Estados miembros?

De acuerdo, el Covid 19 ha sido un obstáculo formidable para avanzar antes. Pero sabemos que el freno de año y medio ha sido, en particular, por evitar dar la presidencia de la conferencia al Parlamento Europeo, y más concretamente al Sr. Verhofstadt considerado demasiado federalista (de hecho los británicos lo vetaron en su día para la presidencia de la Comisión cuando todos los demás estaban a favor). Se añade además el miedo lógico de algunos Estados miembros a que la conferencia derrape y termine como el proyecto de Constitución europea, que rechazaron los ciudadanos de Francia y Países Bajos después de la Convención de 2002.

Siendo hoy en día más potentes las tendencias centrífugas que cuando se buscó la gran ampliación de 2004, es improbable que vayamos hacia un cambio de los Tratados, salvo quizás en el sector de la sanidad por las acuciantes necesidades provocadas por la pandemia. O un refuerzo de los aspectos económicos que han dado luz a la mancomunidad de deuda para financiar las ayudas masivas de Next Generation EU, que deben todavía materializarse.

La combinación de la salida política de Merkel, la incertidumbre respecto a las elecciones presidenciales francesas y la posible prolongación de las crisis sanitaria y económica hacen que las conclusiones posibles de la Conferencia para 2022 estén de momento envueltas en una densa bruma.

¿Qué papel hay entonces en esta Conferencia para los ciudadanos europeos, que tienden cada vez más a refugiarse bajo el manto nacional? ¿O es sólo un juego entre instituciones?

¿Qué nos gustaría que saliera de la Conferencia?: ¿Más democracia institucional?, ¿refuerzo del Pilar de Derechos Sociales?, ¿defensa de los derechos fundamentales?, ¿soberanía digital europea?, ¿mayoría cualificada en política exterior y fiscalidad? ¿defensa contra los aspectos negativos de la globalización?, ¿políticas de promoción de la identidad europea, sobre todo en la educación?…

En definitiva, estamos posiblemente ante la última oportunidad para decidir, gobiernos y ciudadanos, qué queremos que sea Europa. Qué queremos ser de mayores.

Iñaki Bustamante (Socio de Eurgetxo)

Una pandemia del siglo XXI, COVID-19

Cuando el 31 Diciembre de 2019 se recibieron en Occidente las primeras informaciones referentes a unos casos de una extraña neumonía descubierta en la ciudad de Wuhan (China) nadie podía imaginarse que fuera el comienzo de una pandemia mundial que afectase a más 113 millones de personas y provocase la muerte de otras 2.500.000 (datos de finales de Febrero de 2021).

A continuación proporcionamos el vínculo a un artículo que pasa revista a esos acontecimientos, define conceptos, retos a considerar para el futuro y muestra datos actuales (al 20 de Febrero) relacionados con el  alcance de esta pandemia y el ritmo con el que se desarrolla la vacunación, único remedio eficaz conocido en la actualidad.

Euskadi Next 21-26

¡Las inversiones transformadoras que vienen!

Euskadi se prepara para recibir con los brazos abiertos los fondos europeos de la recuperación y, en particular, los que llegarán en forma de transferencias a fondo perdido: 426 millones de euros de la iniciativa ‘React EU’  para proyectos de educación, sanidad, servicios sociales, PYMEs y autónomos, y 5.702 millones del “Mecanismo de Recuperación y Resiliencia”.

En todo caso, la consecución de estos fondos MRR es compleja ya que, si España necesita el beneplácito de la UE sobre su “Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia”, Euskadi necesita, a su vez, el del gobierno español sobre su propio plan “Euskadi Next 2021-2026” para que éste lo incluya en el Plan estatal.

La oportunidad que se deriva de los fondos europeos es incuestionable, y no sólo porque se trata de un desembolso extraordinario sino porque es un símbolo inequívoco de la solidaridad europea y del cambio de tercio de la UE respecto a la respuesta dada en la anterior crisis financiera.

Y aunque es difícil valorar los 188 proyectos incluidos en “Euskadi Next”, su eventual aprobación por parte de la UE podría ser garantía suficiente de que, en efecto, apoyarán la transformación económica y social hacia una Euskadi “verde, digital e inclusiva”.

Pero, en cambio, sí parece claro que en el proceso de selección de proyectos ha faltado información y acuerdo político. Aunque las decisiones hubieran sido más difíciles y complejas, hubiera sido una gran noticia que, ante un reto de semejantes dimensiones, “Euskadi Next 21-26” se hubiera adoptado de una manera más transparente y consensuada.

Beatriz Iñarritu (Presidenta de Eurgetxo)

Una reflexión sobre la deuda

Cuando se eligió el nombre que desde el 22 de septiembre del 2017 figura en el Registro General de Asociaciones del País Vasco como Eurgetxo, asociación europeísta ciudadana, se tuvo el acierto de sintetizar en cuatro palabras los fines de la agrupación; un grupo de vecinos de Getxo que desean integrarse más en la Unión Europea.

Se cumplen 30 años de la pertenencia de España a la U.E, con la constatación de que ha sido el periodo más brillante de nuestra historia en términos de estabilidad política, progreso económico y cohesión social.

Pero siempre hay personas, y últimamente partidos políticos, que aseguran que eso de Europa es un cuento que nos cuesta mucho dinero, intentando convencernos que estaríamos mejor fuera, con el único propósito de tener las manos libres.

 Desde el 2014 España está siendo contribuyente neto, es decir que aporta más dinero del que recibe, pero según el Balance económico España-Unión Europea (de acuerdo con los datos del Banco de España actualizados el 10/01/2021) la suma de saldos anuales de estos 30 años, entre lo recibido y lo entregado están en: 100.315 millones € recibidos, frente a los 9.666 millones € pagados. Las cifras no merecen comentarios.

Argumentan que la aportación de España a la Unión rondará los 16.543 millones de euros en 2021, la cifra más alta nunca registrada y casi 3.600 millones más que en 2020, entre otras razones por la salida del Reino Unido, pero se olvidan de que esta financiación adicional se compensa en gran parte con nuevos fondos ordinarios que recibirá el país. En concreto, España obtendrá  transferencias por valor de 15.530 millones, sin contabilizar las ayudas extraordinarias del fondo Next Generation, programa destinado a reparar los daños económicos y sociales causados por la pandemia de coronavirus,

Es cierto que hemos sufrido reveses inesperados, cómo la crisis económica del 2008 y la pandemia que ahora nos asola, que nos ha obligado a endeudarnos, pero la mayor cuantía de nuestra deuda se la debemos a los políticos (a todos) que han descubierto que eso de gastarse el dinero, sin propósito de de ahorro, es como disparar con pólvora del Rey… y el que venga detrás que arree.

En una constante demagogia han cedido a cualquier petición del electorado con tal de obtener votos, han multiplicado el gasto público y creado puestos de trabajo innecesarios para amigos, por el sencillo procedimiento de pedir dinero avalado por el BCE, hasta el punto de alcanzar una deuda casi permanente que condicionará la vida de nuestros hijos y nietos. En este momento tenemos en España la deuda pública con respecto al PIB más alta desde la guerra de Cuba, y no es un chiste.

Si no recibimos dinero de Europa en forma de ayudas quebramos cómo país. Afortunadamente las condiciones de donaciones y préstamos de la U.E. son de hecho una intervención a nuestra economía, la única manera de que unos expertos, que no consideran la política española un tema visceral, nos  salven de la miseria.

Mirado desde el prisma de Eurgetxo, es un triunfo de nuestros objetivos como asociación. Esperamos que la intervención de las instituciones europeas mejore la economía, se desenmascare a los falsos profetas y que aprenda algo nuestro electorado no dejándose llevar por cantos de sirena de políticos oportunistas. Me gusta pensar que, aunque sea por un poquito, algo hemos empujado en esa dirección.

José Luis Béjar, socio de Eurgetxo

Votantes sin fronteras

VOTERS WITHOUT BORDERS

Hay más de 14 millones de ciudadanos europeos viviendo en otro estado miembro de la UE, pero ninguno de ellos goza de los mismos derechos políticos de que gozaría en su país de origen. La falta de información y los muchos obstáculos burocráticos, entre otros, desalientan a la participación, por lo cual solamente el 10% de estos ciudadanos ejerció su derecho de voto en el país de residencia y solamente el 20% en su país de origen en las últimas elecciones europeas… Debido a estas cifras se ha puesto en marcha la Iniciativa Ciudadana Europea “Voters Without Borders”, cuyo principal reto consiste en reconocer pleno derecho de voto a los ciudadanos europeos móviles, a través de la protección de lo existente y de su ampliación a las elecciones regionales y nacionales, así como a los referéndum. Después de haber sido aprobada y registrada por la Comisión de la UE, el pasado 1 de septiembre se lanzó la iniciativa y comenzó la recogida de firmas.

Para que la Comisión Europea considere la propuesta, la Iniciativa Ciudadana debe ser firmada por 1 millón de personas en al menos 7 países europeos en el plazo de un año.

Eurgetxo se suma a esta Iniciativa Ciudadana Europea y os anima a pinchar en el link “Recogida de firmas” para contribuir a su éxito.

Próximo reto: LA GESTIÓN DE LA ENERGÍA

Cuando los países que componen Europa occidental decidieron enterrar las hachas de guerra y concentrarse en la reconstrucción y el desarrollo de sus economías de una manera coordinada y democrática, se inició el período de prosperidad más duradero de toda su historia. A pesar de los grandes desafíos, que aún nos aguardan, no cabe ninguna duda que Europa ha conseguido importantes logros políticos, económicos y sociales que han merecido la admiración del mundo.

Hoy quisiera referirme a uno de esos importantes desafíos, no como un problema u obstáculo sino como una oportunidad real para continuar alcanzando otros logros más ambiciosos. Se trata del desarrollo de una serie de iniciativas en materia de gestión de los recursos energéticos alrededor del Green Deal para liberarnos no solo de nuestra proverbial dependencia de fuentes de energía primaria externas, como los hidrocarburos, sino para desarrollar una serie de nuevas tecnologías y actividades industriales derivadas que garanticen un futuro acceso a la energía a precios competitivos y la creación de varios millones de empleos de calidad, facilitando la consecución de los objetivos de descarbonización y neutralidad climática en Europa.

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